Que hacer cuando todo te sale mal

Que hacer cuando todo te sale mal

Cómo responder cuando las cosas van mal

«Hoy estoy sentada en la cama del hospital esperando que me extirpen los dos pechos.    Pero, de una manera extraña, me siento afortunada.    Hasta ahora no he tenido problemas de salud.    Soy una mujer de 69 años que se encuentra en la última habitación al final del pasillo antes de que comience la división pediátrica del hospital.    En las últimas horas he visto pasar a decenas de pacientes con cáncer en sillas de ruedas y camas rodantes.    Ninguno de estos pacientes podría tener más de 17 años».

Es una entrada del diario de mi abuela, fechada el 16 de septiembre de 1977.    La fotocopié y la colgué en mi tablón de anuncios hace una década.    Todavía está ahí, y sigue recordándome que siempre, siempre, siempre hay algo que agradecer.    Y que no importa lo bien o lo mal que lo tenga, debo levantarme cada día agradecida por mi vida, porque alguien en algún lugar está luchando desesperadamente por la suya.

A decir verdad, la felicidad no es la ausencia de problemas, sino la capacidad de afrontarlos.    Imagina todas las cosas maravillosas que tu mente podría abrazar si no estuviera tan envuelta en tus luchas.    Mira siempre lo que tienes, en lugar de lo que has perdido.    Porque lo que cuenta no es lo que el mundo te quita, sino lo que haces con lo que te queda.

La ley de la atracción cuando todo va mal

¿Alguna vez has experimentado que todo en tu vida va bien y mal al mismo tiempo? Lo has visto: gente que gana la lotería pero que se arruina meses después. Alguien que conoce al amor de su vida sólo para darse cuenta de que está ocupado. La celebridad que arrasa en la taquilla pero que secretamente pasa por un terrible divorcio.

En octubre, estaba volando alto: acababa de alcanzar mi mes de mayores ingresos en el negocio, mi trabajo había aparecido en varias de las 100 mejores publicaciones y había alcanzado un objetivo que había estado en mi tablero de visión durante más de tres años: una invitación muy codiciada para dar una charla TEDx.

Sobre el papel, debería haber sido el mejor mes de mi vida. En realidad, estaba agonizando cada minuto. Estaba completamente agotada, estresada y trabajando hasta altas horas de la noche. Lo peor de todo es que mi cuerpo me pedía a gritos que bajara el ritmo. Poco después de dar mi charla TEDx, me derrumbé en una silla por un dolor que había estado sintiendo (e ignorando) durante días, y tuve que ir a urgencias dos veces en el transcurso de una semana como resultado de un quiste inflamado. Estaba funcionando a toda máquina.

Cómo ser feliz cuando todo va mal

¿Cómo responde usted cuando algo va mal? ¿Cómo responde su departamento de atención al cliente cuando algo va mal? Me sorprenden los miles de millones de dólares que se gastan en formación de servicio al cliente, sólo para generar respuestas patéticas que alienan aún más, y profundizan la herida que sangra de la cartera de un cliente.

1. Decir: «Lo siento». La frase más utilizada. «Lo siento» son dos de las peores palabras que se pueden utilizar en el idioma inglés. Describen a uno mismo y no a su circunstancia. Si por mí fuera, aboliría estas dos palabras para que no se volvieran a utilizar. Lo siento es un estado de ánimo. Si lo dices lo suficiente, al final te convertirás en ello. Una respuesta más apropiada es…

2. Decir: «Me disculpo». Esta es una mejor elección de palabras. Dice lo que sientes por la circunstancia. Te disculpas por lo ocurrido. Precaución: Muchas personas dicen: «En nombre de… permíteme disculparme». Esto es poco sincero y erróneo. Si vas a pedir disculpas a alguien, discúlpate en nombre de la persona más importante del mundo… tú. PERO las disculpas por sí solas son débiles si no van acompañadas de una solución (nunca de una excusa).

Cuando todo va mal en lo espiritual

Leslie Ralph, M.A., Ph.D. es una psicóloga clínica licenciada que actualmente trabaja en la Universidad de Arizona. Obtuvo su licenciatura en la Universidad de Vanderbilt en Nashville, TN, y su maestría y doctorado en Psicología Clínica en la Universidad Tecnológica de Texas.

Todos hemos tenido esos días (meses o años, ¿alguien?) en los que parece que no hay más que un problema tras otro. Amenazan con derribarnos e impedirnos avanzar. Momentos como éste pueden sorprendernos, pero podemos salir de ellos mucho más sabios y fuertes. He aquí algunas cosas que hay que hacer, no hacer y recordar cuando parece que todo va mal.

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