En que consiste la gravedad

En que consiste la gravedad

Quién descubrió la gravedad

Hace tiempo que se intenta explicar la gravedad, pero durante años ha sido difícil describir el mecanismo que la hace funcionar. Todos sabemos lo que hace la gravedad: deje caer una bola de bolos sobre su pie y seguramente sabrá la respuesta. Pero, ¿qué es lo que hace que caiga en primer lugar?

En 1687, Isaac Newton estableció que la fuerza gravitacional era proporcional al producto de dos masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellas. Newton desarrolló la ecuación para modelar la gravedad, pero no tenía ninguna explicación para la causa de la gravedad. En 1915, Albert Einstein refinó la gravedad con la Relatividad General y describió la gravedad como la deformación del espacio-tiempo. Muchos años después de Einstein, el Modelo Estándar de la física de partículas evolucionó y teorizó que la partícula gravitón es lo que interactúa entre dos cuerpos (hechos de partículas) para determinar la fuerza de atracción. Aunque las ecuaciones funcionan, no hay pruebas del gravitón a pesar de los experimentos para encontrarlo y explicar por qué la gravedad es tan débil en comparación con otras fuerzas. Además, la gravedad no se ha unido a otras fuerzas.

Tierra, gravedad

Durante cientos de años hemos podido predecir los efectos de la gravedad. Pero no teníamos ni idea de cómo funcionaba hasta que Einstein intervino, pintando un cuadro extraño y poco intuitivo. Según Einstein, la gravedad no es una fuerza estática e inmutable, sino una parte fundamental de la estructura del universo, que se curva, se retuerce y se ondula a medida que los objetos se mueven, giran y se desplazan.

Las predicciones de las teorías de Einstein se han validado una y otra vez. Y ahora, 100 años después de la formulación de su teoría de la gravedad, se ha medido directamente otra de sus predicciones -las ondas gravitacionales-, a pesar de que Einstein creía que nunca seríamos capaces de hacerlo.

Para llegar a esta conclusión, Newton imaginó que tomaba un objeto lejos de la superficie de la Tierra y lo lanzaba. Si lo lanza con muy poco impulso, caerá hacia la Tierra, capturado por la gravedad como nosotros mismos. Si se lanza con demasiado impulso, se alejará del planeta a toda velocidad, iniciando su viaje hacia los confines del espacio. Pero con el impulso exacto, puedes lanzarlo para que caiga continuamente alrededor de la Tierra, dando vueltas y vueltas en un eterno tira y afloja. El objeto intenta continuar en la trayectoria que le has lanzado, pero la gravedad sigue tirando de él. Con el equilibrio adecuado, el objeto está ahora en órbita alrededor de la Tierra, como la luna, o como la Tierra alrededor del sol.

Perfil de la unidad terrestre

La gravedad (del latín gravitas ‘peso'[1]), o gravitación, es un fenómeno natural por el que todas las cosas con masa o energía -incluidos los planetas, las estrellas, las galaxias e incluso la luz[2]- se atraen (o gravitan) entre sí. En la Tierra, la gravedad da peso a los objetos físicos, y la gravedad de la Luna provoca las mareas de los océanos. La atracción gravitatoria de la materia gaseosa original presente en el Universo hizo que ésta comenzara a fusionarse y a formar estrellas y que éstas se agruparan en galaxias, por lo que la gravedad es responsable de muchas de las estructuras a gran escala del Universo. La gravedad tiene un alcance infinito, aunque sus efectos se debilitan a medida que los objetos se alejan.

La teoría general de la relatividad (propuesta por Albert Einstein en 1915) describe la gravedad no como una fuerza, sino como una consecuencia de las masas que se mueven a lo largo de líneas geodésicas en un espacio-tiempo curvado causado por la distribución desigual de la masa. El ejemplo más extremo de esta curvatura del espacio-tiempo es un agujero negro, del que nada -ni siquiera la luz- puede escapar una vez pasado el horizonte de sucesos del agujero negro[3]. Sin embargo, para la mayoría de las aplicaciones, la gravedad está bien aproximada por la ley de gravitación universal de Newton, que describe la gravedad como una fuerza que hace que dos cuerpos cualesquiera se atraigan entre sí, con una magnitud proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellos.

Cómo funciona la gravedad

La gravedad (del latín gravitas ‘peso'[1]), o gravitación, es un fenómeno natural por el que todas las cosas con masa o energía -incluidos los planetas, las estrellas, las galaxias e incluso la luz[2]- se atraen (o gravitan) entre sí. En la Tierra, la gravedad da peso a los objetos físicos, y la gravedad de la Luna provoca las mareas de los océanos. La atracción gravitatoria de la materia gaseosa original presente en el Universo hizo que ésta comenzara a fusionarse y a formar estrellas y que éstas se agruparan en galaxias, por lo que la gravedad es responsable de muchas de las estructuras a gran escala del Universo. La gravedad tiene un alcance infinito, aunque sus efectos se debilitan a medida que los objetos se alejan.

La teoría general de la relatividad (propuesta por Albert Einstein en 1915) describe la gravedad no como una fuerza, sino como una consecuencia de las masas que se mueven a lo largo de líneas geodésicas en un espacio-tiempo curvado causado por la distribución desigual de la masa. El ejemplo más extremo de esta curvatura del espacio-tiempo es un agujero negro, del que nada -ni siquiera la luz- puede escapar una vez pasado el horizonte de sucesos del agujero negro[3]. Sin embargo, para la mayoría de las aplicaciones, la gravedad está bien aproximada por la ley de gravitación universal de Newton, que describe la gravedad como una fuerza que hace que dos cuerpos cualesquiera se atraigan entre sí, con una magnitud proporcional al producto de sus masas e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellos.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad