En que consiste la fosilizacion

En que consiste la fosilizacion

¿qué significa fosilización en el aprendizaje de idiomas?

madera fosilizada Y en 1997 encontró varios miles de huevos fosilizados de un saurópodo gigante, o dinosaurio comedor de plantas, a sólo 120 millas al norte. El hallazgo incluía los primeros embriones de dinosaurio fosilizados conocidos, como trozos de piel de dinosaurio fosilizada.- Eric Niiler

Me gusta más el lenguaje vivo que el fosilizado, con sus significados endurecidos y su léxico grabado en piedra – Paul McFedries Sé que cuando hacía fotos en el pasado buscaba tomas especialmente artísticas o que pudieran convertirse en recuerdos fosilizados que adornaran una chimenea – Robert W. Lucky

cómo se produce la fosilización

Cuando los paleontólogos hablan de que algo está «fosilizado», quieren decir que el objeto o una impresión del objeto se ha conservado mediante la petrificación. Los lingüistas, los investigadores de SLA y los profesores de ESL/EFL utilizan la metáfora de la fosilización para describir el modo en que algunos estudiantes de idiomas nunca alcanzan la plena competencia en determinadas características lingüísticas (Ellis 29).

La metáfora tiene sus límites, pero esencialmente la fosilización significa que el progreso de un alumno en ciertas áreas lingüísticas puede alcanzar un techo en el que la mejora se detiene. Los rasgos de la L1 o de la interlengua siguen manifestándose en las tareas comunicativas (es decir, se conservan), independientemente de los esfuerzos del alumno por superar su interferencia. Scovel escribe

«La persistencia permanente de los acentos extranjeros provocada por la interferencia de la lengua materna en cualquier segunda lengua aprendida después de la pubertad es el fundamento de la hipótesis del período crítico y sugiere… que, al menos en lo que respecta a la pronunciación, la transferencia de la lengua materna para los estudiantes adultos de L2 deja una huella destacada y quizá indeleble» (48).

ejemplos de fosilización

Los fósiles pueden ser muy grandes o muy pequeños. Los microfósiles sólo son visibles con un microscopio. Las bacterias y el polen son microfósiles. Los macrofósiles pueden medir varios metros y pesar varias toneladas. Los macrofósiles pueden ser árboles petrificados o huesos de dinosaurio.

Los restos conservados se convierten en fósiles si alcanzan una edad de unos 10.000 años. Los fósiles pueden proceder del Eón Arcaico (que comenzó hace casi 4.000 millones de años) hasta la época del Holoceno (que continúa en la actualidad). Los dientes fosilizados de los mamuts lanudos son algunos de nuestros fósiles más «recientes». Algunos de los fósiles más antiguos son los de antiguas algas que vivían en el océano hace más de 3.000 millones de años.

Con el tiempo, los minerales del sedimento se filtran en los restos. Los restos se fosilizan. La fosilización suele producirse en organismos con partes del cuerpo duras y óseas, como esqueletos, dientes o conchas. Los organismos de cuerpo blando, como los gusanos, rara vez se fosilizan.

Sin embargo, a veces la resina pegajosa de un árbol puede fosilizarse. Esto se llama resina fosilizada o ámbar. El ámbar puede conservar los cuerpos de muchos organismos delicados de cuerpo blando, como las hormigas, las moscas y los mosquitos.

la fosilización en la adquisición de segundas lenguas

Un fósil (del latín clásico: fossilis, literalmente ‘obtenido por excavación’)[1] es cualquier resto, impresión o rastro conservado de cualquier ser vivo de una época geológica pasada. Algunos ejemplos son los huesos, las conchas, los exoesqueletos, las huellas en piedra de animales o microbios, los objetos conservados en ámbar, el cabello, la madera petrificada, el petróleo, el carbón y los restos de ADN. El conjunto de fósiles se conoce como registro fósil.

La paleontología es el estudio de los fósiles: su edad, método de formación y significado evolutivo. Los fósiles más antiguos tienen entre 3.480 millones de años[3][4][5] y 4.100 millones de años[6][7] La observación en el siglo XIX de que ciertos fósiles estaban asociados a determinados estratos rocosos condujo al reconocimiento de una escala de tiempo geológica y a la determinación de las edades relativas de los distintos fósiles. El desarrollo de las técnicas de datación radiométrica a principios del siglo XX permitió a los científicos medir cuantitativamente la edad absoluta de las rocas y de los fósiles que albergan.

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